LA CLINICA DENTAL PROMOTORA DE LA SALUD GENERAL

LA SEPA, SOCIEDAD  ESPAÑOLA DE PERIODONCIA E IMPLANTES DENTALES,A LA CUAL PERTENECEMOS,SE HA PUESTO EN MARCHA PARA LA PROMOCIÓN DE LA SALUD DE LAS ENCÍAS Y DE LA SALUD EN GENERAL,PUESTO QUE ESTÁN MUY RELACIONADAS ENTRE SI.

LA ENFERMEDAD PERIODONTAL, MAL LLAMADA PIORREA, INTERVIENE  EN:

  • ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES, AUMENTA EL RIESGO DE PADECER UN INFARTO
  • EXACERBA LAS ENFERMEDADES RESPIRATORIAS
  • PUEDE PROVOCAR MAL CONTROL DE LA DIABETES
  • INCREMENTA EL RIESGO DE PARTO PREMATURO

DESDE NUESTRA CLÍNICA DENTAL LE AYUDAMOS A MEJORAR SU SALUD:

  • PROMOVIENDO REVISIONES PERIÓDICAS, MAS VALE INVERTIR EN PREVENCIÓN.
  • DIAGNOSTICANDO ANTE LOS PRIMEROS SIGNOS DE ALARMA COMO SON :EL SANGRADO,EL MAL ALIENTO,SENSIBILIDAD,MOVILIDAD..
  • CON TRATAMIENTOS SENCILLOS COMO LIMPIEZA BUCODENTAL Y CONTROL DE LA PLACA BACTERIANA, O EN CASOS MAS AVANZADOS RASPADOS DE LAS ENCÍAS O PEQUEÑAS CIRUGÍAS.

Higiene de bocas con ortodoncia

Los tratamientos de ortodoncia han dejado de ser una excepción para convertirse en algo habitual en la sociedad de hoy en día. No son pocas las personas que, preocupadas tanto por su aspecto como por los problemas funcionales que pueden surgirles, deciden solucionar sus malposiciones dentarias y maloclusiones. Estos tratamientos son cada día más eficientes y menos invasivos y dejan para la historia aquellas imágenes de adolescentes con aparatos molestos y antiestéticos.

En la actualidad, los tratamientos de ortodoncia no solo se realizan en la infancia; son muchos los adultos que, después de años de padecer malposiciones, apuestan por  tratar este problema.

Hoy en día, los tratamientos dependerán del grado de maloclusión de cada paciente, pero, básicamente, se pueden dividir entre los que utilizan aparatos fijos y móviles. Estos últimos pueden retirarse en cualquier momento, y los primeros quedan fijos a la estructura dentaria. Ambos aplican fuerzas para forzar a los dientes a colocarse en el lugar correcto.

La propia estructura de los aparatos es el lugar ideal para la formación de biofilm bucal, donde se acumulan restos de comida y placa dental que son de eliminación más difícil, con lo que puede aparecer gingivitis, caries o halitosis (mal aliento), entre otras afecciones.

La higiene bucal en estos pacientes es clave para evitar que se produzcan complicaciones posteriores. Si cualquier persona debe atender todos los días su higiene bucodental, al llevar ortodoncia, la higiene debe ser más exhaustiva y atendida. La propia estructura de los aparatos es el lugar ideal para la formación de biofilm bucal, donde se acumulan restos de comida y placa dental que son de eliminación más difícil, con lo que puede aparecer gingivitis, caries o halitosis (mal aliento), entre otras afecciones.

En el caso de los aparatos removibles, la limpieza debe dividirse entre la del mismo aparato y la de la boca. Para el primero, existen comprimidos limpiadores efervescentes que permiten una eliminación correcta del biofilm que pueda aparecer sobre los aparatos. A la par, se debe realizar una limpieza exhaustiva de la boca a través del cepillado y los enjuagues bucales.

Más concienzuda debe ser la labor en los pacientes con aparatos fijos. Los brackets, las piezas pegadas en cada diente y los arcos que unen dichos brackets son elementos que retienen con facilidad restos de alimentos. Un primer paso es que nuestro ortodoncista nos explique cuál es la técnica para su eliminación. Se basa en una limpieza correcta y un cepillado interdental, para lo que se utiliza un cepillo, manual o eléctrico, sobre todo los de cabezal pequeño o específico para ortodoncias, en forma de ‘v’, que ayudan a llegar a cualquier lugar del aparato. Se debe hacer un hincapié especial tanto en los brackets como en los dientes, sin olvidar las encías y paladar.

Ayudan a completar la limpieza los cepillos interproximales, seda y cinta dental, colutorios y, como complemento, también los irrigadores bucales para llegar a aquellos lugares de acceso más difícil.

Nuestro odontólogo nos puede recomendar también utilizar al principio del tratamiento un revelador de placa. Es una técnica muy útil para saber si estamos realizando una higiene bucal correcta y consiste en enjuagarnos con una sustancia (eritrosina) tras el cepillado. Las zonas que no estén bien limpias, las que contengan biofilm, se teñirán de color rojo y así detectaremos dónde debemos hacer más hincapié.

De forma paralela, nuestro especialista también nos recomendará hábitos de alimentación que nos ayudarán a mantener los aparatos y nuestra boca en perfecto estado. En especial, la reducción en lo posible de aquellos alimentos azucarados o ricos en hidratos de carbono complejos, puesto que se adhieren a los dientes, alimentan el biofilm y pueden provocar la aparición de caries. Igualmente, se debe evitar masticar alimentos duros o con hueso (almendras, aceitunas, etc.), que pueden provocar que algún elemento del aparato se suelte o rompa, así como los pegajosos.

¿Cómo afecta el consumo de tabaco a las encías?

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La boca es la principal vía de entrada a nuestro organismo, y los dientes, la lengua, la mucosa bucal y las encías, los primeros en entrar en contacto con agentes externos que pueden alterar su estado, provocando desde modificaciones a nivel estético hasta alteraciones en las encías que comprometan nuestra salud bucal y general.

Alteraciones bucales

  • Halitosis: el consumo de tabaco potencia el mal aliento, ya sea el producido por el propio olor del tabaco, el alquitrán, la nicotina u otros aditivos, como por el que se origina debido a otras causas. Y es que, como afirman los autores del artículo, “el consumo de tabaco favorece el mal aliento al aumentar la sequedad e irritación de las mucosas de la boca y de las vías respiratorias y digestivas altas, lo que contribuye a su falta de oxigenación y dificulta la higiene bucodental”.
  • Acción sobre los dientes: un signo evidente del consumo de tabaco es el cambio de color de los dientes hacia un tono amarillento, reflejo de un deficiente estado bucal.
  • Acción sobre el sentido del gusto y el olfato: tanto el sentido del gusto como del olfato van disminuyendo de manera progresiva, lo que altera especialmente la percepción de los sabores salados y puede inducir al individuo a abusar, inconscientemente, de la sal, y esto, a su vez, puede aumentar su tensión arterial.

Enfermedad periodontal

El tabaco es un vasoconstrictor y como tal hace que las encías estén menos irrigadas, presenten un color pálido y parezcan menos inflamadas, lo que puede enmascarar uno de los principales signos de alarma de la enfermedad periodontal y por el que muchas personas consultan a su dentista o periodoncista: el sangrado de las encías.

El tabaco disminuye claramente las defensas de las encías, que quedan más expuestas al ataque bacteriano y, por consiguiente, ser más susceptibles a la infección periodontal. Debido a esta disminución de las defensas, los fumadores no solo tienen tres veces más riesgo de sufrir una periodontitis, sino que, además, progrese más rápidamente, se retrase su diagnóstico y, en consecuencia, el inicio del tratamiento más adecuado.

El 90% de las periodontitis que no responden convenientemente al tratamiento convencional se dan en fumadores.

Se ha constatado, además, que el 90% de las periodontitis que no responden convenientemente al tratamiento convencional se dan en fumadores. Igualmente, en las periodontitis más avanzadas que requieren cirugía periodontal los resultados son menos favorables en los pacientes fumadores.

El consumo de tabaco es un factor clave que dificulta el buen control de la periodontitis, así como el éxito en los tratamientos con implantes, siendo un factor de riesgo importante en el desarrollo de la periimplantitis (infección e inflamación del tejido de soporte del implante).

Hábitos de una buena higiene bucal y visitas al odontólogo más regulares y frecuentes ayudarán a tener un mejor y mayor control sobre las diferentes alteraciones asociadas al tabaco. Y, por supuesto, el abandono del hábito de fumar.

Prótesis dentales ¿como se fijan?

La sustitución de dientes perdidos por prótesis dentales ha sido uno de los tratamientos médicos más antiguos aplicados por el hombre desde la antigüedad.

Las prótesis actuales han evolucionado tanto en el uso de materiales como en la tecnología para fijarse en la boca del paciente. Y es que el reemplazo de los dientes perdidos tiene un doble fin: estético y social y, sobre todo, funcional, puesto que al perderse dientes se producen problemas graves alimentarios al no tener el control del bolo alimenticio durante la masticación y, además, puede influir en la posición de otros dientes, en la dicción, etc.

¿Cómo se fijan las prótesis dentales?

Dependerá mucho de cada paciente, del número de dientes perdidos, de la posición de estos, etc. Es vital que el profesional médico realice una proyección, un diseño y una ejecución de cada prótesis.

Esencialmente, las prótesis se clasifican, según su fijación, en:

  • Mucosoportada. Es decir, su fijación se hace sobre la mucosa de la boca.
  • Dentomucosoportada. El soporte se realiza tanto sobre la mucosa como en posibles dientes que aún existan en la boca del paciente.
  • Implantomucosoportada. Se apoya sobre la mucosa dental y también sobre implantes dentales.

Los aparatos de prótesis dentales removibles, sobre todo los mucosoportados, se sujetan por medio de adhesivos que, utilizados de forma adecuada, mejoran la retención y la estabilidad de las prótesis dentales. Igualmente, estos adhesivos pretenden sellar la acumulación de restos de alimentos por debajo de las prótesis, evitando la fijación de biofilm.

Junto a los adhesivos, y cuando es posible (como en las prótesis dentomucosoportadas) también se utilizan dispositivos no rígidos, llamados retenedores, para fijar las prótesis a los dientes naturales de los que aún disponga el paciente.

Tanto la adaptación del paciente a las prótesis como la formación para su uso y limpieza son esenciales, y en ellas tienen un papel fundamental los odontólogos.

Tanto la adaptación del paciente a las prótesis como la formación para su uso y limpieza son esenciales, y en ellas tienen un papel fundamental los odontólogos. El especialista evalúa de forma regular estos aspectos para evitar problemas que puedan derivar en molestas situaciones e incluso enfermedad periodontal o periimplantaria cuando existan dientes o implantes.

Hábitos de higiene bucal

La higiene bucal es importante en cualquier persona, y en aquellos pacientes con prótesis dentales removibles es también fundamental. Debe lavar y masajear al menos dos veces al día la mucosa de su boca en donde la prótesis se fije, concretamente el reborde edéntulo, utilizando para ello un cepillo dental específico para prótesis dentales suave. Con ello evitamos, principalmente, la acumulación de placa bacteriana. Por lo que respecta a las prótesis dentales, estas también deben cepillarse para eliminar bacterias y restos de alimentos, así como los propios dientes, utilizando comprimidos limpiadores, que combaten el 99,9% de las bacterias y hongos que se pueden producir, además de eliminar manchas que puedan producir ciertos alimentos como el café, el té o hábitos como el tabaquismo. Se recomienda hacer esta desinfección de la prótesis por las noches, aprovechando así que, durante unas horas, la boca y la mucosa descansan de la presión que soportan con este tipo de aparatos dentales.

También pueden utilizarse colutorios para completar la higiene de dientes y mucosas.

Por último, también debe limpiarse la lengua, en el dorso, con un limpiador lingual.

Con estos sencillos hábitos se pueden evitar los problemas más habituales de los portadores de este tipo de prótesis removibles: mal aliento producido por el crecimiento de bacterias, al acumularse restos de comida en las prótesis, entre estas y las mucosas, y en los dientes naturales; y, además, los problemas gingivales producidos por placa bacteriana o por la mala adaptación a las fijaciones de las prótesis.

También podrían aparecer otro tipo de problemas, como movimientos de las prótesis por problemas de estabilidad, si las prótesis no se van ajustando a los cambios que se producen en los rebordes con el paso del tiempo, o bordes sobreextendidos que generen lesiones en tejidos blandos y ulceraciones. Este tipo de situaciones se pueden deber a prótesis mal diseñadas o a errores de oclusión o al propio desgaste de la prótesis con el tiempo, que deben ser solucionados por nuestro especialista.

 

Higiene bucal y enfermedades infecciosas: SIDA

SIDA

El SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) apareció como una auténtica epidemia mundial allá por los años 80 del siglo pasado, convirtiéndose en una lacra para determinados grupos de población que se vieron especialmente afectados y señalados pero, afortunadamente, hoy en día los avances científicos han conseguido frenar su avance y mejorar la vida de los enfermos. De hecho, con los nuevos tratamientos antiretrovirales altamente activos, se consigue mantener el virus a raya y convertir a la persona infectada en un enfermo crónico con una esperanza de vida prácticamente similar a una persona no infectada. El SIDA es la etapa más avanzada de la infección producida por el VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana), y que puede o no aparecer en individuos infectados, de hecho el virus puede permanecer sin mostrar síntomas evidentes hasta 10 años en ausencia de tratamiento antiretroviral.

Por ello, es muy importante la atención a los primeros signos y síntomas visibles del VIH, los cuales suelen aparecer por primera vez en la boca. Así, los profesionales de la salud bucal (odontólogos, higienistas dentales, etc.) tienen un papel crucial para detectar a los pacientes infectados así como procurar un bienestar que no hay que subestimar.

El virus del VIH no afecta a los dientes pero sí a los tejidos blandos, como labios, lengua, encías o la piel del paladar. Solo cuando aparece la enfermedad, SIDA, y en fases muy avanzadas, comienzan problemas más severos como destrucción de encías y hueso. Sin embargo, como efecto secundario a determinados fármacos antiretrovirales puede aparecer sequedad de boca al disminuir el flujo de saliva, lo que aumenta el riesgo de caries dental.

La salud bucodental es especialmente importante en personas infectadas con el VIH y pacientes enfermos del SIDA porque las afecciones bucales son muy comunes (más del 90%) entre este grupo de personas, con problemas como placas blancas o amarillas, llagas o úlceras, infecciones de encías, herpes labial, placas oscuras y boca y garganta seca o doloridas. Además, las lesiones orales pueden anunciar el deterioro de la función inmune de los infectados por VIH, por lo que los especialistas pueden adelantarse y comenzar con tratamientos diferenciados. De igual manera, si se controla cualquier foco de infección en la boca se eliminan riesgos de otro tipo de infecciones sistémicas, que pueden ser muy graves en personas con la función inmune afectada, como es el caso.

No hay que olvidar también la calidad de vida de estos pacientes. El mal funcionamiento de la dentadura afecta de manera muy negativa a acciones rutinarias como comer, lo que puede hacer que adelgacen y se generen trastornos psicológicos además de físicos. Sin olvidar que si existe dolor al comer y tragar se genera una barrera para realizar un tratamiento médico con éxito, por ejemplo a través de pastillas o comprimidos.

Por ello, en los casos de pacientes con VIH o SIDA, es muy importante la colaboración y estrecha relación entre los profesionales de la salud bucal y el resto de equipos médicos que participan en el tratamiento de este grupo de personas.

La higiene bucal adopta en este tipo de pacientes una, si cabe, mayor importancia, con pautas tan sencillas como efectivas como el cepillado periódico de dientes usando un cepillo suave, cuidando no dañar las encías; la utilización de seda o cinta dental para eliminar el biofilm en los espacios interproximales, el uso de antisépticos bucales como complemento así como el de fluoruros (colutorios, pastas dentales) para prevenir y reducir la incidencia de las caries.

Igualmente, las visitas regulares a los profesionales de la salud bucal son vitales y ciertamente complejas de mostrar en aquellos pacientes que, estando infectados por el VIH, aún son asintomáticos. Instituciones como la estadounidense Agency for Health Care Policy and Research (AHCPR) estiman que los pacientes con VIH deben ser examinados por su odontólogo al menos cada seis meses, revisiones en las que se localizarán la presencia de lesiones o complicaciones que deban ser tratadas. Igualmente, los profesionales pueden prescribir complementos para fortalecer la higiene bucal y lograr así una adecuada calidad de vida.

Salud bucal y quimioterapia.

La quimioterapia es uno de los tratamientos más habituales para luchar contra la mayor parte de cánceres. Este tipo de fármacos actúa contra las células cancerosas pero también conlleva un gran número de efectos secundarios al dañar también células sanas. La salud bucal se perfila, pues, en este tipo de pacientes, aún más importante que en otros casos.

 

Los efectos de la quimioterapia pueden desencadenar problemas bucales que pueden ser evitados con cuidados periódicos y la ayuda del dentista.

No hay que olvidar que los tratamientos contra el cáncer provocan una disminución de glóbulos blancos y una debilidad sistémica reduciendo la capacidad de defensa del cuerpo frente a infecciones. Y la boca es una zona importante del cuerpo en donde dichas infecciones pueden aparecer, como la candidiasis o el herpes.

El efecto más común entre los pacientes sometidos a quimioterapia es la aparición de úlceras bucales o mucositis oral ulcerativa. Se manifiesta en la mucosa bucal, la lengua y los labios.

El efecto más común entre los pacientes sometidos a quimioterapia es la aparición de úlceras bucales o mucositis oral ulcerativa. Se manifiesta en la mucosa bucal, la lengua y los labios. Se manifiesta por una quemazón que puede llegar a ser molesta y dolorosa. Esa mucositis aumenta el riesgo de infecciones tanto de la boca como del resto del organismo.

Otra de las complicaciones más habituales

La higiene bucal se convierte en básica en pacientes tratados con quimioterapia. No hay que olvidar el cepillado habitual, incluyendo el hilo dental y los colutorios. Es especialmente importante en estos pacientes que los colutorios no contengan alcohol. Debido a la sensibilidad añadida es buena opción dejarse aconsejar por el odontólogo sobre cepillos más suaves adaptados a la nueva situación.

Para luchar contra la sequedad es necesaria una hidratación continua a base de bebidas, en especial durante cada sesión de quimioterapia. Una cavidad oral húmeda e hidratada mantendrá la microbiota bucal en perfectas condiciones y se evitarán muchas infecciones.

Otra alteración bucal, más molesta que grave, es la alteración o incluso la pérdida del sentido del gusto debido al daño que puede provocar el tratamiento en los receptores del gusto situados en la lengua. Se suele recuperar una vez finaliza la quimioterapia.

Lo más recomendable es visitar a nuestro dentista antes de comenzar con el tratamiento de quimioterapia. Nos revisará el estado de nuestra cavidad bucal, nuestros dientes y encías, tratándose previamente cualquier patología que, una vez comenzado el tratamiento contra el cáncer, sería más difícil de tratar.

La dieta también es importante para ayudar a nuestra salud bucal durante el tratamiento con quimioterapia. Se deben evitar alimentos con alta carga bacteriana, en especial los crudos (ensaladas, verduras…), ni frescos como yogur o queso así como los azucarados.

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¿Halitosis? que no sea un problema

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La Halitosis, también conocida como mal aliento, se define como el conjunto de olores desagradables que se emiten por la boca. Es un problema que afecta una de cada dos personas.

Se considera un problema de carácter social relacionado con una higiene bucal deficiente o con enfermedades de la cavidad oral, aunque en ocasiones puede ser una manifestación de alguna otra patología.

ORIGEN

En función de su origen, existen dos tipos de Halitosis: la Halitosis oral y la Halitosis extraoral.

La Halitosis oral proviene de la propia cavidad oral y se debe principalmente (en un 41%) a la acumulación de biofilm oral (placa bacteriana) en la lengua. Aunque también puede estar causada por otras situaciones como: problemas periodontales, caries dentales, hábito de fumar, entre otras. Según múltiples estudios científicos, la Halitosis oral corresponde al 90% de casos.

Cuando la halitosis se origina fuera de la cavidad oral, se denomina Halitosis extraoral. Se debe principalmente a trastornos sistémicos, del tracto respiratorio superior/inferior, del sistema digestivo, así como enfermedades hepáticas o renales. Y ésta corresponde al 10% de los casos.

CAUSAS

La producción de sustancias malolientes, los más frecuentes los Compuestos Volátiles de Sulfuro (CVS), se asocia a los productos resultantes de la degradación del metabolismo de las bacterias, generalmente las bacterias anaerobias gram-negativas, que se localizan principalmente en la zona posterior del dorso de la lengua y en otras localizaciones como bolsas periodontales.

Las causas de la Halitosis oral pueden ser patológicas y no patológicas.

Las no patológicas serían:

  • Aliento matutino: durante el sueño el flujo de la saliva disminuye, ello facilita el crecimiento incontrolado de bacterias productoras de gases malolientes.
  • Edad: la calidad del aliento cambia con la edad. Es probable que los ancianos sufran cambios regresivos en las glándulas salivales y afecten a la calidad y cantidad de la saliva, incluso con una buena higiene bucal.
  • Prótesis dentarias: las dentaduras postizas y puentes pueden acumular restos de comida. Si se dejan toda la noche se produce un desagradable y característico olor.
  • Fármacos: existen medicamentos que producen xerostomía (boca seca), como los anticolinérgicos, antidepresivos, etc. La saliva favorece la limpieza de cavidad oral y reduce el mal olor.
  • Tabaco: fumar crea un aliento característico que puede durar algunos días más, incluso después de haber dejado de fumar.
  • Periodos de ayuno: saltarse las comidas y llevar una dieta hipocalórica puede favorecer el mal aliento.
  • Dieta: después de la ingesta de algunos alimentos (cebolla, ajo) o el consumo de alcohol, ciertos metabolitos pueden absorberse a nivel gastrointestinal, pasan a la circulación, se metabolizan en la mucosa e hígado y son expulsados por los pulmones.

Las causas patológicas:

  • Enfermedad periodontal, caries.
  • Higiene oral deficiente, la falta de eliminación de biofilm oral (placa bacteriana), provoca el crecimiento bacteriano. Los lugares donde se suelen acumular las bacterias son la lengua, espacios interproximales, área subgingival, abscesos. La lengua es la localización de mayor predominio de las bacterias anaerobias en la boca.
  • Causas ulcerativas: úlceras traumáticas, infecciosas, estomatitis.
  • Faringe: infecciones víricas, bacterianas o fúngicas.
  • Necrosis por radioterapia y quimioterapia en pacientes con neoplasias.

Las causas de la Halitosis extraoral podrían ser: nasales (sinusitis), enfermedades digestivas, enfermedades respiratorias, enfermedades sistémicas (diabetes mellitus mal controlada, infección renal, disfunción hepática, Síndrome de Sjögren, artritis reumatoide, etc.).

DIAGNÓSTICO

En general, la Halitosis es difícil de diagnosticar, ya que es improbable que uno mismo detecte su propio mal aliento. En algunos casos el mal aliento simplemente se sospecha. Ante la duda, se recomienda consultar el tema con alguna persona de confianza, quien podrá detectar con mayor facilidad la presencia de mal aliento.

Desde el punto de vista asistencial, la ayuda de un profesional del área odontológica puede contribuir en el diagnóstico. En la exploración de un paciente con Halitosis se involucran aspectos fundamentales, como el estado de salud general junto con el estilo de vida (costumbres y hábitos), también la situación oral y sus hábitos de higiene. Además, se debe realizar una medición cuantitativa del mal aliento.

TRATAMIENTO ODONTOLÓGICO

El tratamiento de Halitosis oral está orientado a disminuir el número de bacterias productoras de mal olor depositadas en el dorso posterior de la lengua y en el surco o bolsa periodontal, así como la volatilización de productos malolientes.

Entre los agentes antimicrobianos usados en el tratamiento se encuentra la Clorhexidina a baja concentración 0.05%, el Cloruro de cetilpiridinio y el Lactato de zinc que han demostrado su eficacia en la reducción de variables asociadas a la Halitosis.

A nivel general, los protocolos de tratamiento contemplan la realización de una limpieza dental profesional e instrucciones de higiene oral que van desde un correcto cepillado y limpieza interproximal, a una limpieza completa de la lengua4 (con un limpiador lingual acompañado de un colutorio realizando gargarismos para alcanzar la parte posterior del dorso lingual).

¿Pero qué sabes de tu propia boca?

En clínicas Carvajal queremos darte algunas respuesta de trivial que seguro no conocías.

1) Al igual que ocurre con nuestra huella dactilar, nadie tiene una dentadura como la tuya. Nuestros dientes son únicos. Por lo tanto, siéntete especial. Y por eso, ¡cuídalos como lo que son, algo único!

2) A lo largo de nuestra vida sólo tenemos 2 tipos de dentición. La primera son los dientes que tuvimos cuando éramos pequeños (un total de 20 dientes). La segunda dentición es la que tendremos el resto de nuestras vidas. Esta dentición es la que más tendremos que cuidar, porque ya no tenemos más…

3) Todos tenemos 4 tipos de dientes (incisivos, caninos, premolares y molares) y cada uno tiene su función: cortar, desgarrar o triturar. ¿Sabrías decir qué dientes sirven para cada cosa?

4) El tabaco influye en la salud bucal de los fumadores. Frente a los no fumadores, presentan un mayor número de bacterias agresivas para las encías y peor control de placa. Además, tienden a tener un mayor riesgo de caries. ¿Sigues fumando? ¿de verdad?

5) Muchas enfermedades en cualquier otra parte del organismo están directamente relacionadas con nuestra higiene bucal: derrame cerebral, lesiones musculares, diabetes, infecciones respiratorias o enfermedades del corazón.

6) Al día producimos en nuestras bocas ¡entre 1 y 2 litros de saliva! Imaginad en toda una vida toda la saliva que llegamos a generar, podríamos incluso llenar dos piscinas con ella. La saliva cumple con varias funciones más importantes de lo que podríamos imaginar, como evitar que nos atragantemos con la comida, intensifica el sentido del gusto y protege nuestros dientes de la bacterias que se generan en nuestra boca.

7) Al año deberíamos de cambiar de cepillo de dientes al menos cada 3 o 4 meses o también cuando el pelo del cepillo de dientes está desgastado. Como hábito en cada comienzo de estación podríais realizar el cambio.

8) En la época del Antiguo Egipto si eras rico tenías más papeletas para sufrir dolor dental. Esto ocurría porque los más adinerados podían comer dulce (miel por ejemplo) y en cambio los trabajadores comían cebollas.

curiosidades sobre tu boca9) Si se te cae un diente, ¡que no se te ocurra reinsertarlo! Mételo en un vaso de agua o de leche y ve a ver a un dentista inmediatamente. El tiempo es crucial para poder salvar ese diente.

10) En 1800 en Inglaterra, todas las personas que tenían dentadura postiza solían comer en sus habitaciones antes de cualquier evento en el que había que cenar. Esta tradición tan victoriana les evitaba el bochornoso momento que podían pasar si en plena cena se les caía la dentadura.

Y +1: el 20 de septiembre se celebra en China el día “Love your teeth Day”. Comenzó a celebrarse en 1989 como un día festivo en el que concienciar a toda la población china de la importancia de la salud bucal.

¿Sabías que…? 17 Curiosidades sobre dientes

El hombre es curioso por naturaleza. Sabemos que a todos os gusta conocer datos raros sobre determinados temas y precisamente en el mundo de la odontología hay muchas curiosidades que por su originalidad en Clínicas Carvajal hemos recopilado en este post.

  1. DentistaEn Noruega, existen bancos de dientes (similares a los de sangre o esperma). Los niños pueden donar sus dientes de leche y ayudar a la ciencia.
  2. Los budistas conservan como objeto divino un diente de Buda, exhibido en Sri Lanka, en un lugar conocido como el Templo del Diente.
  3. Un dentista pagó 30.000 dólares a la hija del ama de llaves de John Lennon (a quien éste había regalado una muela con caries) para estudiar su ADN y poder clonarlo.
  4. En Tailandia, llevar aparato dental es sinónimo de riqueza y estatus, por eso muchos jóvenes llevan aparatos estéticos falsos (de colores o con personajes). No lo aconsejamos, ya que causan infecciones.
  5. El primer objeto al que podemos denominar cepillo de dientes se encontró en el Antiguo Egipto y estaba realizado con trozos de astilla de madera.
  6. Existen tatuajes dentales que se colocan sobre una corona o funda dental. Se crean con grafeno para repeler bacterias que podrían provocar caries. No obstante, lee más sobre este tema en nuestro post sobre Tatuajes Dentales.tatusa-carvajal
  7. Un 4% de la población mundial tiene dientes en zonas de su cuerpo ajenas a la boca.
  8. Un joven indio de 17 años sufría intensos dolores en la mandíbula y descubrieron que eran causados por 200 dientes extra.
  9. La civilización maya utilizaba un taladro primitivo para agujerear los dientes e incluir una piedra preciosa hace más de 2.500 años.
  10. En la Antigüedad se pensaba que el dolor dental era causado por gusanos, a los que se atacaba con una mezcla de cera y semillas y algunas palabras mágicas.
  11. En el siglo XIX, en Inglaterra, aquellos que tenían dentadura postiza y tenían que acudir a un evento, comían antes de acudir para evitar el bochorno de que se les cayese la dentadura durante la comida.
  12. El médico romano Escribonius Largus hizo grandes aportaciones a la higiene dental del siglo I. En ese momento se usaba orina humana para limpiar los dientes gracias a las propiedades blanqueadoras del amoníaco que contiene.
  13. El tubo de pasta de dientes o dentífrico que usamos en la actualidad se comercializó por primera vez en 1896 en Estados Unidos, por el Dr. Washington Wentworth Sheffield.
  14. El primer sillón dental fue una invención de Josiah Flagg, padre de la odontología americana en el 1839.
  15. El primer anestésico conocido usado en la odontología fue la cocaína de mano del Dr. Carl Soller, no obstante pronto se empezó a investigar si el dicho anestésico podía crear adicción.
  16. En 1980 el cirujano ortopédico sueco Ingvar Branemark describe la técnica para implantes dentales. Es conocido como el padre de la implantología dental moderna.
  17. La tesis más recurrida asegura que el primer dentista de la historia del que se tiene conocimiento –a través de una inscripción en madera- fue Hessie-Re, jefe de médicos, al parecer, de la corte de faraones.

Los dientes de leche: ¿importan o no?

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Seguramente, si tienes hijos pequeños, estás siempre pendiente hasta del más mínimo detalle de su desarrollo, sus necesidades, etc. Probablemente disfrutas de cada una de las diferentes etapas y te maravillas de sus logros. Aunque esperas con ansias que crezcan y maduren, las diferentes etapas de su desarrollo pasan rápidamente.

Más o menos sucede lo mismo con todos los padres de familia, pero respecto al tema de  los dientes de leche para muchos es algo tan pasajero que piensan que como duran tan poco no tienen la menor importancia ni requieren de gran atención.

Esta situación cobra relevancia y provoca conflictos de toma de decisiones cuando surge algún problema dental  serio. En estos casos muchos padres prefieren que se realice algo provisional,  simplemente para aliviar las molestias “mientras los dientes de leche se caen”.

Es realmente sorprendente ver cómo hay quienes en caso de dientes sumamente deteriorados, sea por el motivo que sea, prefieren que se extraiga definitivamente la pieza antes que aceptar que se realice la restauración indicada. Su postura es: “¿no sería más sencillo y menos costoso, ya que  de todas formas la pieza se va a mudar tarde o temprano? Que se la “saquen”, al fin que pronto le saldrá otra.”

Ciertamente en algunos caso no queda otra alternativa, pero esto no significa que esta sea siempre  sea la mejor opción. Los dientes de leche tienen un muy importante papel en el desarrollo general de los niños, desde que la dentición comienza hasta que llega el momento de mudar.

La importancia de los dientes de leche

Se puede decir que hasta aproximadamente los 6 años, los niños no cuentan más que con sus dientes de leche para poder comer, pero  también para hablar y ¡tocarnos  el corazón con sus hermosas e inocentes sonrisas! Y algunas piezas dentales de leche perduran hasta cerca de los 12 años, por lo que es  muy importante que su boca esté sana y libre de molestias.

No debe perderse de vista el hecho de que los dientes permanentes no surgen súbitamente sino que desde el nacimiento están ya en proceso de formación. Los dientes temporales sirven de guía a los permanentes para que al emerger lo hagan en la posición y alineación correcta. Si los dientes temporales faltan entonces pueden presentarse algunos desequilibrios tanto de estética como de funcionalidad ya que se alteran los espacios donde deben desarrollarse los dientes permanentes, entre algunos otros problemas.

Otro factor de vital importancia sobre el conservar o no los dientes de leche es que el desarrollo de los maxilares puede sufrir complicaciones o malformaciones definitivas.

Y es por ello que ocasionalmente el dentista puede recomendar tratamientos y/o procedimientos que los padres  consideren demasiado extremos, o que se trata de algo exclusivamente para adultos. Frecuentemente hay niños que requieren de endodoncia, lo que comúnmente conocemos como “matar el nervio”, y que en odontología pediátrica se llama pulpectomía o pulpotomía.

Endodoncia (Pulpectomía)

Es verdaderamente alarmante la cantidad de pequeñines que han sufrido algún problema dental como golpes, fracturas o caries,  y que no son debidamente atendidos.

Entre los niños de 1 a 3 años los golpes en los dientes son sumamente frecuentes pues es una edad en que sus coordinaciones motoras gruesas están en pleno proceso de maduración. Es la etapa en que comienzan a caminar solos, a correr y a saltar. Después, otro incremento de este tipo de incidentes surge nuevamente entre los 7 y los 12 años, que es cuando los chicos son más independientes y se aventuran a andar en bicicleta, patines, patinetas, etc. Recordemos que es normal que a los 12 años aún queden algunas piezas temporales.

En algunos casos leves los dientes con caries, con estrelladuras o fracturas pueden ser restaurados simplemente con empastes, resinas o incrustaciones, pero en casos más severos puede ser necesario otro tipo de procedimiento para salvar la pieza afectada.

Antes de que te asustes en el caso de que tu pequeñín requiera de una pulpotomía, es necesario que sepas que este procedimiento es mucho más sencillo y menos invasivo en dientes de leche que en dientes permanentes, y por lo tanto no resulta tan costoso.

Gracias a las técnicas actuales todos estos tratamientos pueden realizarse con muy pocas o ninguna molestia ya que se emplean anestésicos muy benignos y técnicas especiales para sedar sin necesidad de anestesia general.

Por favor no pases por alto esto

Como padre de familia preocupado por el bienestar y el desarrollo de tus pequeños recuerda que cuando por un golpe se pierde o se afloja una pieza dental, es necesario acudir con el odontopediatra para que sea él quien determine el mejor tratamiento a seguir. Si la pérdida de alguna pieza es inevitable no descuides el uso de separadores interdentales que el especialista indique.

El desarrollo de un niño debe considerarse como un proceso integral por lo que todos los aspectos, por insignificantes que parezcan, ya sean físicos, mentales, psicológicos, etc.,  son importantes.

Recuerda  que en tu seguro de atención dental tienes a tu mejor aliado para resolver cualquier problema dental. Infórmate sobre cómo puedes gozar de todos los beneficios que te ofrece. Ten siempre disponible la lista de clínicas y/o consultorios disponibles para que en caso de emergencias puedas acudir de inmediato.

Clínica Carvajal te aconseja : ¡Cuida los dientes de leche de tus niños!